La Viuda Negra
Capítulo I: El camino
En los pueblos pequeños existen caminos internos enripiados que nadie recorre de noche sin sentir un escalofrío. Son rutas silenciosas, rodeadas de sombras, donde el viento parece arrastrar secretos antiguos. Allí aparece la Viuda Negra, un espanto que pocos han visto y muchos temen.
Tiene forma de mujer vestida de negro. Surge de la nada y se sube sin ser invitada a bicicletas, motocicletas y automóviles. Nadie escucha sus pasos. Nadie la ve al principio. Solo se siente su peso y un frío que atraviesa el cuerpo.
Capítulo II: La calavera
El verdadero horror llega cuando el conductor gira la cabeza.
Donde debería haber un rostro humano, aparece una calavera, blanca y vacía, con cuencas oscuras que parecen mirar directo al alma. La Viuda Negra no habla, no se mueve, solo acompaña el viaje mientras el miedo paraliza.
Cuenta la leyenda que quienes la ven quedan traumados, incapaces de hablar durante días. Algunos tiemblan sin control, otros no vuelven a viajar solos. Algo en su mente se quiebra para siempre.
Capítulo III: El castigo
La Viuda Negra no se aparece a cualquiera. Busca a hombres que vuelven ebrios, a quienes han sido infieles o han hecho sufrir a sus mujeres. En esos casos, el encuentro no termina solo en miedo.
Al amanecer, algunos han sido hallados golpeados al costado del camino, llenos de moretones y sin poder explicar qué ocurrió. Juran haber sido atacados por una fuerza invisible, acompañada por una risa seca y sin vida.
Capítulo IV: La advertencia
Nadie sabe quién fue la Viuda Negra en vida. Tal vez una mujer traicionada, tal vez el dolor acumulado de muchas. Lo único cierto es que aún recorre los caminos enripiados cuando cae la noche.
Por eso, en los pueblos, nadie maneja tranquilo después de beber ni traiciona sin pensar dos veces. Porque si la Viuda Negra se sube a tu vehículo, el viaje jamás termina igual.
Y algunos…
nunca vuelven a ser los mismos.
C:J.Aven